jueves 17 de diciembre de 2009

Cántico




Venid Fieles


Venid,fieles,
gozosos, triunfantes:
a Belén;
ved ya nacido al Rey de los Angeles,


Venid y adoremos,
venid y adoremos,
venid y adoremos al Señor.


Ved que, dejando el rebaño,
unos humildes pastores
corren al ser llamados
a la cuna:
También nosotros gozosos
apresuremos el paso,


Venid y adoremos,
venid y adoremos,
venid y adoremos al Señor.


Al resplandor eterno
del eterno Padre,
velado bajo la carne
le veremos.
A un Dios niño
en pañales envuelto.


Venid y adoremos,
venid y adoremos,
venid y adoremos al Señor.


Por nosotros se hizo pobre
y está recostado en el heno;
calentémosle con piadosos abrazos.
Al que así nos ha amado,
¿quién no le amará?


Venid y adoremos,
venid y adoremos,
venid y adoremos al Señor.

miércoles 16 de diciembre de 2009

Oración a San José




Oración a San José


A vos recurrimos en nuestra tribulación, bienaventurado José; y después de haber implorado el auxilio de vuestra Santísima Esposa, solicitamos también confiadamente vuestro Patrocinio.


Por el afecto que os unió a la Virgen Inmaculada, Madre de Dios, por el amor paternal que profesasteis al Niño Jesús, os suplicamos que volváis benigno los ojos a la herencia que Jesucristo conquistó con su Sangre, y que nos socorráis con vuestro poder en nuestras necesidades.


Proteged, prudentísimo Custodio de la Divina Familia, el linaje escojido de Jesucristo; preservadnos, Padre amantísimo, de todo contagio de error y corrupción; sednos propicio y asistidnos desde el Cielo, poderosísimo Protector nuestro, en el combate que al presente libramos contra el poder de las tinieblas.


Y del mismo modo que, en otra ocasión, librasteis del peligro de la muerte al Niño Jesús, defended ahora a la Santa Iglesia de Dios, contra las asechanzas de sus enemigos y contra toda adversidad.


Amparad a cada uno de nosotros con vuestro perpetuo patrocinio, a fin de que, siguiendo vuestros ejemplos, y sostenidos por vuestros auxilios, podamos vivir santamente, morir piadosamente y obtener la felicidad eterna del Cielo. Amén.

lunes 14 de diciembre de 2009

Isaías 53,1-12.





Humillación y Gloria del Siervo De Yahvé


¿Quién ha creído nuestro anuncio,
y a quién ha sido revelado el brazo de Yahvé?
.
cual raíz en tierra árida,
no tiene apariencia ni belleza
para atraer nuestras miradas,
ni aspecto para que nos agrade.
.
Es un (hombre) despreciado,
el desecho de los hombres,
varón de dolores
y que sabe lo que es padecer;
como alguien de quien uno aparta su rostro,
lo deshonramos y le desestimamos.
.
El, en verdad, ha tomado sobre sí nuestras dolencias,
ha cargado con nuestros dolores,
como herido por Dios y humillado.
.
quebrantado por nuestras culpas;
el castigo, causa de nuestra paz, cayó sobre él,
y a través de sus llagas hemos sido curados.
.
seguimos cada cual nuestro propio camino,
y Yahvé cargó sobre él
la iniquidad de todos nosotros.
.
como cordero que es llevado al matadero;
como oveja que calla ante sus esquiladores,
así él no abre la boca.
.
sin que nadie pensara en su generación.
Fué cortado de la tierra de los vivientes
y herido por el crimen de mi pueblo.
.
Se le asignó sepultura entre los impíos,
y en su muerte está con el rico,
aunque no cometió injusticia,
ni hubo engaño en su boca.
.
Yahvé quiso quebrantarle con sufrimientos;
mas luego de ofrecer su vida
en sacrificio por el pecado,
verá descendencia y vivirá largos días,
y la voluntad de Yahvé
será cumplida por sus manos.
.
Verá (el fruto) de los tormentos de su alma,
y quedará satisfecho.
Mi siervo, el Justo,
justificará a muchos por su doctrina,
y cargará con las iniquidades de ellos.
.
Por eso le daré en herencia
una gran muchedumbre,
y repartirá los despojos con los fuertes,
por cuanto entregó su vida a la muerte,
y fué contado entre los facinerosos.
Porque tomó sobre sí los pecados de muchos
e intercedió por los transgresores.

viernes 11 de diciembre de 2009

Eclesiastico 4, 1- 11




Amor al Pobre


Hijo, no defraudes al pobre su limosna; ni apartes tus ojos del necesitado.

No desprecies al que padece hambre, ni exasperes al pobre en su necesidad.

No aflijas el corazón del desvalido, ni dilates el socorro al que se halla angustiado.

No deseches el ruego del atribulado, ni apartes tu rostro del menesteroso.

No apartes tus ojos del mendigo,irritándole, ni des ocasión a los que te piden, de que te maldigan por detrás.

Porque escuchada será la imprecación del que te maldijere en la amargura de su alma; y oírle ha su Creador.

Muéstrate afable a la turba de los pobre; humilla tu corazón ante el anciano, y baja tu cabeza delante de los grandes.

Inclina sin desdén tu oído al pobre; paga tu deuda, y respóndele con benignidad y mansedumbre.

Libra de la mano del soberbio al que sufre injuria, y no se te haga esto gravoso.

En el juzgar sé misericordioso con los huérfanos, como padre, y cual esposo de su madre.

Y serás como un hijo obediente al Altísimo, y Este será para contigo más compasivo que una madre.

Eclesiastico 2, 6-13.



Confianza en Dios


Confía en Dios, y Él te sacará a salvo; endereza tu camino y espera en Él; conserva su temor, hasta el fin de tus días.

.

Vosotros los temerosos del Señor, aguardad su misericordia; nunca os desviéis de Él, porque no caigáis.

.

Los que teméis al Señor creed en él, pues no se malogrará vuestro galardón.
.

Los que teméis al Señor, esperad en Él,que su misericordia vendrá a consolarlos.

.

Los que teméis al Señor, amadle y serán iluminados vuestros corazones.

.

Contemplad hijos, las generaciones de los hombres; y veréis cómo ninguno,que confió en el Señor y quedó burlado.

.

Porque ¿quién perseveró en sus mandamientos que fuese desamparado?, ¿O quién le invocó que haya sido despreciado?

.

Pues Dios es benigno y misericordioso,en el día de la tribulación perdonará los pecados;y es protector de los que de veras le buscan.

miércoles 9 de diciembre de 2009

La Verdadera Devoción





La Verdadera Devoción



Tú aspiras a la devoción, queridísima Filotea, porque eres cristiana y sabes que es una virtud sumamente agradable a la divina Majestad; mas es menester ante todo que sepas en qué consiste la virtud de la devoción, porque, no existiendo más que una verdadera y siendo muchas las falsas y vanas, si no conocieses cuál es aquella, podrías engañarte y seguir alguna devoción impertinente y supersticiosa.

La viva y verdadera devoción, ¡oh Filotea!, presupone el amor de Dios, mas no un amor cualquiera, porque, cuando el amor divino embellece nuestras almas, se llama gracia, la cual nos hace agradables a su divina Majestad; cuando nos da fuerzas para obrar bien, se llama caridad; pero, cuando llega a un tal grado de perfección, que no sólo nos hace obrar bien, sino además, con cuidado, frecuencia y prontitud, entonces se llama devoción.

En una palabra, la devoción no es más que una agilidad y una viveza espiritual, por cuyo medio la caridad hace sus obras en nosotros, o nosotros por ella, pronta y afectuosamente,y, así como corresponde a la caridad el hacernos cumplir general y universalmente todos los mandamientos de Dios, corresponde también a la devoción hacer que los cumplamos con ánimo pronto y resuelto. Por esta causa, el que no guarda todos los mandamientos de Dios, no puede ser tenido por bueno ni devoto, porque, para ser bueno es menester tener caridad y, para ser devoto, además de loa caridad se requiere una gran diligencia y presteza en los actos de la virtud.

Y, puesto que la devoción consiste en cierto grado de excelente caridad, no sólo nos hace prontos, activos y diligentes, en la observancia de todos los mandamientos de Dios, sino además, nos incita a hacer con prontitud y afecto, el mayor número de obras buenas que podamos, aun aquellas que no están en manera alguna mandadas, sino tan sólo aconsejadas o inspiradas.



San Francisco De Sales
(Tomado del libro Introducción a la Vida Devota)

sábado 5 de diciembre de 2009

La Inmaculada Concepción





INTACTA

Intacta, íntegra y casta eres, ¡Oh María!.
Que has sido constituida puerta refulgente del cielo.
¡Oh Madre augusta y carísima de Cristo!
Recibe piadosa nuestras voces de alabanza.
A ti acuden ahora nuestros devotos corazones y labios,
para que sean puros nuestras almas y cuerpos.
Por tus plegarias melodiosas concédenos el perdón por todos los siglos.
¡Oh bondadosa! ¡Oh Reina! ¡Oh María!.
La única que permaneciste sin mancilla.